Ya hemos empezado el mes de noviembre, y con él viene el frío, tan esperado por algunos y tan temido por otros. Seáis más de invierno o de verano, en 1850 Urban Spa encontraréis vuestros masajes cálidos ideales. Hoy, que ya ha llegado el penúltimo mes del año, os vamos a dar unas cuantas alternativas para que vengáis al spa a disfrutar de una sesión de lo más templada y relajante.

A parte de poder disfrutar de nuestra piscina y del circuito termal, lo que nosotros más os recomendamos es daros unos masajes cálidos con elementos a altas temperaturas. Como ya sabemos, los masajes en general tienen un efecto relajante y restaurativo muy fuerte. Aportan tal bienestar que ayudan a mantener la salud y reforzar el sistema inmunitario, algo muy necesario en una época como esta, plagada de alergias y virus. Ahora bien, como ya ha empezado el frío, nosotros os ofrecemos tres alternativas de masajes calientes que podéis venir a probar y que os resultarán muy reconfortantes:

Primero, el masaje con velas. Este masaje ofrece una experiencia cálida sin igual. A una temperatura de 40ºC, la piel experimenta una sensación muy agradable cuando la vela se funde en un ritual mágico y el aceite resultante, hijo del fuego directo, transmite una energía calorífica a todo nuestro cuerpo.

Otro masaje bastante indicado para esta época es el Sukhothai. Para este masaje nuestras masajistas utilizan aceites calientes que tienen efectos termorreguladores y muy reconfortantes para nuestra piel, que ayudan a mantener la temperatura corporal constante y estable a la par que relajan y equilibran.

Por último, el masaje Ayurveda. Esta técnica hindú utiliza aceites calientes que nos ayudan a equilibrar las energías de nuestro cuerpo, eliminar el estrés y logrando una mayor relajación.

Aunque nosotros os recomendamos estos tres masajes, hay muchas otras alternativas que podéis consultar en nuestra carta de servicios, puesto que los masajes calientes estimulan el calor corporal y equilibran la regulación de la temperatura, algo muy importante en estos momentos, porque como dice el refrán: Noviembre es de estío la puerta del frío.