Queridos lectores, ahora sí que es de verdad. Estamos muy cerca de la Navidad… ¡por fin! Nosotros ya estamos pensando en los regalos y en las comidas con la familia. Qué ganas, ¿verdad? Y como ya os comentamos en el artículo anterior, en el spa queremos que hagáis los mejores regalos navideños, y os recomendábamos los packs de experiencia en el spa.

Estos packs son muy buena idea, pero claro… tienes que conocer bien a la persona a la que se lo regalas, y aun así no sabes si le va a gustar. Como acertar con el regalo perfecto es muy complicado, nosotros hemos decidido ofreceros otra alternativa más para poner debajo del árbol: un cheque regalo personalizado.

Un cheque regalo es una muy buena opción, porque permite hacerle a alguien un regalo navideño “comodín”. Solo hay que saber la cantidad de dinero que se quiere invertir, y comprarlo. Cuando esa persona lo reciba, podrá decidir qué día utilizarlo y por qué servicio canjearlo. ¿No es fantástico? Podrá elegir si invertirlo en un masaje, en una sesión de spa… o si quiere un día completo, ¡en un pack de masaje + spa! Con esto acertaréis seguro, porque seguirá siendo una sorpresa, pero personalizada a su elección.

La Navidad es una época de ilusión, alegría y cariño. Es el momento de demostrar a los seres queridos y los que nos rodean que pensamos en ellos, y darles las gracias por lo que hacen por nosotros. Y qué mejor manera de hacerlo que regalándoles un pasaje al bienestar y a la salud, para que sepan que nos preocupamos por ellos. Los regalos navideños son algo muy importante y que dicen mucho de nosotros, así que hay que regalar con amor, y por eso creemos que una sesión de spa y masaje resulta ideal.